CARTA A LOS GRUPOS

Mes de Libra 2008

TU REALIDAD CÓSMICA

 
Cuando observo la inmensidad de un cielo estrellado y pienso en el cosmos infinito, siempre surge una pregunta, ¿qué parte de nosotros tiene acceso a esas dimensiones?

Estoy convencida de que todo está relacionado, y así como en nuestra esfera de vida nos afectamos unos a otros, en esas otras grandes esferas debe ser igual. Recuerdo que cuando aprendí que de la unión de uno de los siete Rishis de la Osa Mayor con una de las Pléyades nació nuestro sistema solar, no pude menos que sentir un inmenso amor por esos abuelos cósmicos que me regalaba la vida. Estando en Copán, allá en Honduras,  en esa zona Maya, mágica y misteriosa, en una noche de luna nueva, vi a la Osa Mayor tan cerca que parecía que me tocaba con su luz. Y no sólo me tocaba, me atraía de una forma especial quedando hechizada por la presencia de esas estrellas gigantescas. En ese momento no sabía que era la Osa Mayor, pero el jalón energético que sentí fue tan grande que me hizo investigar. Y al descubrir que fue la Osa Mayor, pensé... sólo los abuelos pueden llamar así, porque su esencia está en nosotros. Desde entonces tengo al certeza de que en mí hay una realidad cósmica que tiene mucho más grado de verdad que esta pequeña parte llamada Carmen. Yo lo sabía, pero esa noche lo viví tan intensamente que todo mi ser quedó impregnado con la certeza de que somos hijos de las estrellas...

Amo las noches estrelladas. Nada como ellas para darnos la sensación de inmensidad. El cielo azul es glorioso, lo admiro, lo amo, pero en las noches, cuando el intelecto duerme, cuando el sol descansa, podemos escaparnos a esa zona del espacio sin límites y viajar entre las estrellas. Si superar las distancias está condicionado por la velocidad que se logre desarrollar en un tiempo determinado, me pregunto si en alguna parte de nuestro ser seremos capaces de imprimirnos tal velocidad que podamos tocar las estrellas con sólo mirarlas. Yo creo que sí, que es posible, que algo en nosotros sale y está allá, en eso que al mirarlo, lo amamos.

Te invito a que miras las estrellas. Busca un lugar alejado de las luces de la ciudad y déjate absorber por ese manto de pequeñas lucecitas titilantes. Tómalo como un ejercicio espiritual. Busca escuchar el sonido que las conecta. Vacía tu mente, dale permiso de locura, conéctate con la estrella más brillante y habla con ella. Las cosas más increíbles de la vida, las más fantásticas no se hacen, simplemente pasan. Nos toca preparar las condiciones para que se produzcan, eso es todo.

A veces tengo la sensación de que estamos atrapados por capas y capas de cosas que no son verdad, fantasmas de la mente y las emociones que nos tienen dando vueltas en el mismo lugar, haciéndonos creer que nos desplazamos y sólo estamos repitiendo patrones que han sido fijados por una sociedad que no le encuentra sentido a la vida y cubre esta carencia con el ansia de poseer cosas externas, como si fuera posible...

El verdadero secreto del poseer está en el mirar, no en el tener. La mirada es un don divino. Cuántas cosas maravillosas han llegado a tu vida y por no mirarlas se han ido sin afectarte. Cuando miramos algo con amor, le damos entrada en nuestra vida y podemos percibir la sublime sensación de estar unidos, conectados, en una gran red de vida universal. Cuando miramos las estrellas, las relaciones se vuelven cósmicas.

Hay una parte de nosotros que comulga con esta realidad. Es una parte luminosa y divina que ejecuta un trabajo misterioso en otra esfera a la que no tenemos acceso con nuestra mente común. Pero quien sabe, algún día atravesaremos esa frontera, la última, y nos daremos cuenta del maravilloso trabajo que esa parte divina hace en el Universo.

Lo importante ahora es establecer contacto con esa dimensión. Y ésta debe ser nuestra mayor preocupación, nuestro trabajo constante durante las meditaciones, de manera que podamos acallar pensamientos, emociones, impulsos y en esa calma, percibirnos en esa dimensión excelsa de la vida, quintaesencia de Dios mismo.

De la misma manera que participas en la vida de tu familia, debes aprender a participar en la vida del Cosmos. No tienes que ser astronautas ni llegar a la luna, porque eres un pasajero en la Gran Nave llamada Tierra, y en ella surcamos el espacio entre las estrellas.

Para participar en esa gran vida cósmica puedes sentarte, por un tiempo en silencio, sin moverte, simplemente concentrándote en la respiración. Entonces, mentalmente déjate elevar, imaginándote que sales de tu cuerpo por la apertura en el tope de tu cabeza. Y sigues elevándote a través de tus cuerpos causal y búdico, hasta que llegues a tu cuerpo átmico y una vez allí te conectas con el Alma Universal y participas de Su trabajo que realiza simultáneamente en todas las regiones del Universo. Simplemente imagínalo. Tu conciencia cerebral no lo va a entender, pero no importa, porque tu Ser Superior sabe muy bien lo que hace. Tú simplemente respiras e imaginas. Cuando regresas, quedas impregnado de eternidad, de inmensidad.

En las mañanas, cuando saludes al sol date cuenta que estás mirando el centro mismo de nuestro sistema solar y siente que participas de toda esa luz que se despliega en  la mañana. Conéctate mentalmente con el sol y decreta:

 “Yo Soy la brillante y radiante presencia de Dios, atemporal, eterna, pura y perfecta...”

 Y siente que eres un sol irradiando luz y amor, que de tus manos salen rayos de sol que bendicen a todas las criaturas. Participa de la fiesta del amanecer que es un ritual cósmico de luz.

En las noches busca una estrella y conéctate con ella. Permite que evoque tu Espíritu inmortal. En el mes de Diciembre, desde mi balcón, veo la constelación de Orión. Está tan distante... pero cuando la miro, siento que se acerca. Mirando así descubrí que las distancias que nos separan, cuando nos miramos con amor, se convierten en los espacios que nos unen.

Cuando te centras en la vida, en la luz en el amor, que son tus principios divinos, encuentras en tu pequeña vida, pedacitos de la inmensidad del cosmos, semillas que dejaron las estrellas en ti. Tenlo siempre presente. Cuando amas, en tu mirada, en tus caricias, en tu voz, se reflejan también las estrellas. Tú eres parte integrante del Espacio Infinito. Eres un Hijo del Cosmos expresándose en uno de sus múltiples planetas, la Tierra.

Que la Madre te envuelva en su manto de estrellas. Con amor,

Carmen Santiago fdnpcaracas@yahoo.es

 

 

Mes de Virgo 2008

E L  S I L E N C I O

Cuanto  más observo nuestro modo de vida, más me convenzo de la necesidad del silencio como disciplina para lograr contactos internos que nos revelen las verdades ocultas de nuestra naturaleza divina y nos muestren el sendero hacia los planos de luz. Los ruidos nos persiguen por todas partes, ruidos de máquinas, música estridente, voces que en vez de hablar, gritan. Y nosotros, sin darnos cuenta, vamos elevando la voz y nos sumamos al ruido contaminante que todo lo penetra y va cerrando las puertas internas que nos conectan con nuestro ser.

El cielo está esperando para habitarnos. El trabajo de los círculos superiores está listo esperando que el ser humano genere un espacio en donde descender. Nuestro Ser Superior no puede manifestarse hasta que la personalidad haga el trabajo correspondiente. Y este trabajo necesita el silencio como base para desarrollarse.

El trabajo discipular es como el trabajo de un escultor. Va sacando de la piedra aquello que le sobra para revelar la escultura que, en nuestro caso, es el rostro de luz de nuestra alma. Vivimos pensando que nos falta algo cuando lo que sucede es que nos sobran pensamientos, palabras, objetos, deseos, movimientos...

El objetivo de la meditación es lograr un silencio interno y una paz tan profunda que podamos unirnos a nuestro ser Superior, la quintaesencia de Dios mismo y entonces, participar en la vida del cosmos, nuestro verdadero hogar. La Tierra viaja por el espacio etérico, y nosotros, sus habitantes, recorremos senderos de estrellas. 

La realidad del Cosmos es un imán que ha guiado mi vida. Recuerdo lo que sentía cuando niña, allá en Puerto Rico, al mirar las estrellas. Era un gozo casi físico, porque me desplazaba y mi mente creaba hermosas fantasías. Creo que esto fue lo que me hizo ser una niña ausente, silenciosa. Lo fui perdiendo a medida que fui creciendo, quizás porque las luces de las ciudades ocultan las estrellas, quizás porque el sentido de asombro de la niñez se pierde de adulto, no lo sé...pero se me quedó en el alma el recuerdo imborrable de ese desplazarme en el cosmos, de ese fluir libre, libre... Ahora me doy cuenta que fueron mis meditaciones infantiles, porque el silencio que se logra en la meditación permite ese desplazamiento, ese circular libre, tan parecido a aquellas sensaciones de la niñez, nostalgias cósmicas que quedan grabadas en el alma humana.

Somos seres cósmicos, solares, sumergidos en un mar de tejidos, huesos, instintos, emociones y pensamientos que nos ocultan de nosotros mismos. Nuestra conciencia se fragmenta entre océanos de nombres, detalles, personajes de la vida material. Vamos en pos de lo divino a través de los detalles, de lo externo, de la personalidad del Maestro que nos guía, sin darnos cuenta que lo que necesitamos es un silencio profundo para encontrarnos a nosotros mismos como la Presencia que todo lo abarca y que habita en la unidad de la vida. Que lo más importante que el Maestro nos da es el profundo campo de neutralidad que se forma a su alrededor cuando nos otorga el regalo de su Presencia y nos auspicia para que podamos lograr el contacto interno.

Y nosotros hablamos, hablamos, hablamos... y esperamos que nos hablen.  Parece que es obligación hablar cuando nos juntamos porque no sabemos compartir el silencio. Recuerdo una vez que fuimos a visitar a un ser muy especial cuya práctica espiritual contempla el silencio y la vigilia como pilares fundamentales. Y uno de los compañeros del grupo no paró de hablar. Habló y habló de cosas sin importancia porque no comprendió que estábamos allí para compartir el silencio y de esta manera, poder comunicarnos desde el alma.... Confieso que hasta visualicé una mano color violeta que le tapaba la boca a ver si se callaba pero no funcionó.  Fue una oportunidad perdida que todavía lamento...

Vivimos una vida tan ruidosa que necesitamos, de tanto en tanto, hacer retiros, convivencias, en sitios de paz y silencio. Si tomamos conciencia que, cómo humanidad, somos el centro laríngeo del Señor del Mundo, del Logos Planetario, tendríamos que tener sumo cuidado al hablar y hacer uso de un poder divino que se nos ha otorgado. Podemos utilizar el triple filtro de Sócrates y preguntarnos si lo que vamos a decir es verdadero, útil y bueno. Si falta uno de estos tres, es mejor callar.

Cuando la persona va acercándose más al alma,  a su ser superior, más necesidad tiene de silencio y más le atormentan los ruidos externos. Decía el Maestro Omraam Mikhael Aivanhov que el ruido mantiene a los seres humanos en las regiones bajas de la psique humana y los previene de entrar al mundo sutil. Que el silencio es el lenguaje de la perfección mientras que el ruido es la expresión de un defecto o una anomalía, o el reflejo de una vida desorganizada y anárquica. Y añadía que en la presencia del ruido su único deseo era abandonar el lugar e irse lo más lejos posible...

¿Cómo cultivar el silencio? Una disciplina sugerida es escuchar música. Seguir cada nota, cada instrumento con tanta atención que nos permita acallar nuestros pensamientos. También se sugiere el canto. Por supuesto que hablamos de música que nos eleve, de los grandes compositores, no de música rock, salsa o merengue...

Otro método es escuchar los sonidos de la naturaleza. Ellos resaltan el estado de silencio en el que ella se encuentra. Mi pasión por el Monte Shasta, al norte de California, se debe a que en ella he podido percibir el silencio como en ningún otro sitio, y en ese silencio uno puede ascender a planos muy sutiles. Las grandes montañas de la Tierra son templos de silencio. Recuerdo cuando estuve en el gran Chimborazo, en Ecuador y su danza de nubes que nos sumergía en el silencio. Y cuando, por el sur del sur, frente al Aconcagua, quise hacer unos decretos y la voz se enmudeció en mi garganta y me uní tanto a esa Gran Señora que el silencio me habitó por un instante. Ciertamente si quieres saber lo que las grandes montañas de la Tierra guardan como el más sublime secreto de este mundo, necesitas la disciplina del silencio.

En el silencio y sólo en el silencio podemos sentir que la vida circula en una eterna danza y nos une en redes mágicas que expresan un sus diseños maestros la divina destreza del Dios del Universo.

Que puedas percibirlo en lo profundo de tu ser y descubrir en tu silencio que somos uno.

Con amor profundo,

Carmen Santiago

fdnpcaracas@yahoo.es

 

Mes de Leo 2008


TIEMPOS DE CRISIS, TIEMPOS DE ACCIÓN

UNA INVITACIÓN DE SERVICIO

Padre nuestro que estás en el cielo, padre amado SANAT KUMARA, tan cerca y tan lejos. Cerca porque vivimos en ti, lejos porque no te invocamos y nuestra invocación es tu sendero de acercamiento a nosotros.

Nuestro Padre no es un ser desconocido y lejano a quien no podemos alcanzar. El está aquí, sosteniendo en Su Ser a todo nuestro mundo. Nuestra pequeña voluntad existe porque forma parte de Su Voluntad. El es nuestro Creador inmediato porque es el padre de cada Alma de esta humanidad, la Vida central y directriz que anima y mora en el planeta tierra y en toda la vida que aquí se encuentra.

Existe el Dios Uno, ése Centro Cósmico Creador de donde todo ha salido, de donde ha salido el Cosmos, el Hombre Celestial y los grandes Avatares. De El nada puede decirse que no sea que es la Fuente última que nos recibirá cuando en nuestra evolución alcancemos cumbres más altas que la de nuestro Logos. Dentro de esa gran vida hay muchos Logos Cósmicos, Solares y Planetarios quienes habiendo sido creados a imagen y semejanza de su Padre, a su vez crean de Sí mismos. Nosotros, los humanos, somos hijos de Dios, pero esa condición está anclada en nuestro propio Logos Planetario. Somos en Él y El es en nosotros.

Cuando reconocemos nuestra paternidad y la sabemos cercana de alguna forma se ajusta nuestra psiquis. Es como recuperar al Padre, a nuestro progenitor, nuestros orígenes, nuestras más profundas raíces. Si reconocemos que está en el planeta, que nos sostiene, que estamos en El, recuperamos esa paternidad perdida y la seguridad de saberse amado por un Padre cercano y alcanzable.

Nuestro Padre Sanat Kumara encarna en sí mismo al Logos Planetario. Su naturaleza es tal que puede sostenernos a todos y es la cabeza de toda la vida oculta del planeta. Es también llamado en las escrituras El Anciano de los Días, el Joven de las Eternas Primaveras, El Sacerdote del Altísimo, Melkisedeck.

Todos los días invoquemos la bendición de nuestro Padre porque cuando invocamos la conexión es más directa. ¿Qué padre no oye el llamado de un hijo?

Estamos transitando un tiempo especial en la historia de nuestro planeta. Es un cambio de Era que nos trae cambios de paradigmas en todos los órdenes de nuestra vida. Hay quien dice que también traerá un cambio a nivel geológico, no lo sabemos ni consideramos que es lo más importante, pero tenemos que reconocer que vivimos tiempos críticos. Estos tiempos tienen una doble cualidad, si bien estamos siendo sometidos a cambios a veces repentinos en casi todos los órdenes de nuestra vida, por otro lado tenemos mucho más ayuda que en otros tiempos. El Cielo se acerca o como dicen otros, la Jerarquía se exterioriza. Nuestro Padre está más cerca que nunca en espera de nuestra invocación.

Si reconocemos nuestra paternidad y el tiempo que vivimos podemos desarrollar una estrategia para que la Voluntad de Dios pueda precipitarse en nuestro mundo. El Maestro Omram Mikhael Aivanhov decía que la condición femenina, receptiva era fundamental para poder hacer descender al planeta las energías que lo transformarán.

Queremos invitarles a participar en un trabajo que tiene esa finalidad. Recibimos la inspiración meditando juntos un grupo del Nuevo Pensamiento reunidos en Puerto Rico de diferentes partes de América.

Todos ustedes saben que el sonido es un poder muy grande, porque el sonido es vibración y la eleva o la desciende. La estrategia de la otra polaridad ha utilizado el sonido para que la humanidad descienda a sus grados inferiores de conciencia de manera que la pasión y los instintos rijan su vida. Podemos pensar en esos conciertos de rock y su poder degradante de la psiquis humana. Recuerdo que una vez fui a un concierto de Yanni porque me gusta su música, pero el volumen estaba tan alto que terminé con dolor de cabeza y completamente desvitalizada. Y era una música armoniosa, no quiero pensar lo que me pasaría en uno de esos conciertos de rock…

La idea es trabajar haciendo lo contrario. Busquemos conciertos de música clásica para asistir con el propósito de ser un agente catalizador de las energías superiores. Pueden ser también lugares en donde se reúna mucha gente para ver obras de arte u otro tipo de actividad que eleve el espíritu humano. Vamos a trabajar apoyados en la ley de Impresión. Esto quiere decir que no hacemos nosotros el trabajo sino los grandes seres que se aproximarán por nuestra invocación e impresionarán la conciencia grupal completa en estallidos de luz o estampidas de conciencia. La actitud a portar es la inocencia, el ser niños, sin ideas preconcebidas y creyendo que es posible. Una alegría, una entrega y una aspiración ardiente abrirán las puertas para esta tarea.

El MÉTODO SUGERIDO:

Van dos o más al lugar portando la condición femenina receptiva. Si van hombres deben estar en condición receptora porque es su parte femenina la que puede trabajar en esto. La condición del lugar requerida es la reunión de un buen número de personas en un acto de exaltación de los valores humanos. (Concierto de música clásica, coros, ballet, exposición de pinturas, etc.)

Invocan el alma grupal, reconociendo que existe un grupo de almas que están sosteniendo este trabajo desde los planos internos.

Invocación ardiente a nuestro Padre Sanat Kumara, para Quien trabajamos, reconociendo Su Santa Presencia que está con nosotros.

Construimos mentalmente el Templo del Séptimo Rayo. (Los que no conocen la formación geométrica de este Templo lo invocan diciendo: “que se establezcan en las 10 direcciones de este espacio (norte, sur, este, oeste, suroeste, sureste, noroeste, noreste, arriba y abajo) los Ángeles direccionales creadores del espacio y los Ángeles vibracionales creadores del movimiento y en el centro la Gran Conciencia Cósmica”. Y decimos:   Por el Fuego de la Fe, invocamos para que descienda la Nueva Civilización.

Invocamos al Maestro Saint Germain, al Maestro Morya y al Maestro Serapis Bey.

Decimos: nos reconocemos como agentes catalizadores de sus energías para la elevación de la raza. Y nos dejamos fluir entregados como los niños se entregan a sus juegos.

Este llamado será respondido por aquellos que sientan el compromiso en sus almas. Nos ofrecemos a ayudarles en todo lo que podamos, Nos pueden contactar, a Marta Paillet en Argentina o a mi persona y con el amor más grande les sostendremos en esta aspiración ardiente de elevar la conciencia de la humanidad en estos tiempos de grandes cambios.

Mis hermanos y hermanas, activémonos todos trabajando en el mundo de las causas para elevar la conciencia y ayudar a los Benditos Maestros en su empeño de salvación. Como sea, como puedas, donde sea. Actívate.

Por amor a nuestro Padre y su bendito Plan de Amor y de Luz.

Carmen Santiago fdnpcaracas@yahoo.es


 

 

Mes de Cáncer 2008

EL ASHRAM, LA CASA ILUMINADA

 

El signo zodiacal de Cáncer dice: “Construyo una casa iluminada y en ella habito” Son muchas las casas que habitamos: el cuerpo, la vivienda, el planeta, el Universo… Para los Discípulos, la Casa es el Ashram, Su Casa Iluminada.

Para ayudarnos en la comprensión de lo que es realmente esta casa iluminada buscamos inspiración en la enseñanza que el Maestro Saint Germain proyectó a través de Lucille Cedercrans.

Un Ashram, o mejor dicho, la Vida Grupal Ashrámica es una organización de Propósito, Amor y Actividad Inteligente, un punto focal dentro de la Vida Una a través del cual un cierto tipo de energía, fuerza, sustancia y conciencia, fluye hacia todo aquello que vibra por debajo de su frecuencia. Su organización pertenece a la esfera de las almas y solo podemos entenderla desde la perspectiva del alma y no de las personalidades.

El Ashram es, principalmente, la suma total de la conciencia del Alma del Maestro compuesta por la vida de las almas que están kármicamente relacionadas con El y han sido atraídas a su esfera de influencia con el propósito de recibir su guía espiritual. Un  Maestro es aquel que ha entregado su propia individualidad a la Vida Una, ha logrado, a través del proceso de evolución, la maestría sobre los mundos físico, emocional y mental además de la esfera búdica y funciona dentro de lo que puede llamarse un foco monádico, un foco de puro aspecto espiritual.  

En esa entrega ha sacrificado su envoltura o cuerpo causal y funciona a través de lo que podría ser su instrumento en un momento determinado sin el beneficio de una envoltura causal individual. Con el rompimiento de su envoltura causal  su conciencia fue absorbida por el foco monádico, y su vida empieza a convertirse en la vida de Cristo.

Pero aquello que aparentemente se pierde siempre está contenido en algo mayor. Su vida, como Alma, está constituida por la totalidad de la vida del alma de Su Ashram. Debido a que su individualidad ha logrado el alineamiento profundo con la Vida Una ya su vida no es causal en sentido individual; es causal en sentido ashrámico. Él es un foco del Espíritu, Él es el punto focal monádico para todos aquellos dentro del Ashram y por esta razón es responsable de transferir a la conciencia  menor de su Ashram, (la conciencia del Alma)  Aquello que lo impregna a Él.  

Cada Alma, funcionando dentro de la envoltura causal y orbitando dentro de la Vida Grupal Ashrámica es una parte de la conciencia del alma de ese Maestro quien permanece en el centro del Ashram.

La Vida grupal Ashrámica está compuesta por   servidores desde el probacionista, discípulos de varios grados hasta la vida central directriz, el Maestro del Ashram. Todos son servidores. Dentro de la esfera búdica, el entero Ashram, individual y colectivamente, está sirviendo a la Vida Una. Cada Alma tiene su particular relación de servicio con el Propósito Divino y con las otras Almas que componen el Ashram. Mirando la personalidad nadie puede saber el servicio que el Alma pueda estar prestando en un momento determinado. Lo importante es que el alma encarnada (nosotros) se esfuerce en sentir el sonido del Alma, llevar su tono al instrumento para que la idea formulada por el Alma llegue a la conciencia cerebral de manera que pueda cooperar con ella y convertirse en un alma consciente encarnada sirviendo al Plan.

En la vida grupal Ashrámica cada Alma es individualmente causal a aquello que está por debajo, pero el sentido de unidad en la esfera búdica hace que la relación en el Ashram logre un grado de conciencia grupal. Es precisamente dentro de ese campo ashrámico de interrelaciones, que el Alma, aprende a ser causal en sentido grupal y no individual. Es precisamente en la interrelación del Alma dentro de la Vida Grupal Ashrámica que se logra eventualmente el foco monádico, que es la frecuencia menor posible capaz de conocer el verdadero Propósito Divino.

El aspecto formal del Ashram se sostiene por medio de la emanación de Luz del Maestro que fluye por todo el Ashram, manteniendo así las relaciones de las envolturas causales o egoicas que han encontrado su lugar allí. De esta manera se forma ese anillo-no-se-pase que constituye la periferia del Ashram la cual debe ser perforada  por el Alma que está intentando hacer su primera entrada a la Vida Grupal Ashrámica.

El Alma, dentro de la Vida grupal Ashrámica, no sólo es una parte de la vida del Alma de su Maestro sino que también participa y ayuda en la creación de lo que puede llamarse la nueva envoltura causal del Maestro que, recuerden, ya no es causal en sentido individual.

Esta luz etérica, la envoltura causal, que es la emanación del Maestro y constituye el tercer aspecto ascendido, una parte del cuerpo de Cristo, está disponible al Alma en su propio plano.  Y es a través de este medio de expresión que se puede establecer el contacto de uno con otro y también con el Maestro.

Aunque el crecimiento y desarrollo como individuo procede de una base individual, esto cambia completamente cuando se ha perforado la periferia del Ashram porque ahora el crecimiento y desarrollo dependerá del crecimiento de la actividad de servicio en la que se entra. Por ejemplo, si un grupo se ha reunido alrededor de un discípulo, su crecimiento y desarrollo ahora dependerán del crecimiento y desarrollo de estos seres que han sido atraídos a él y a los cuales él sirve.

Otro punto a recordar es que mientras más alto es el grado discipular menor es la preocupación en cuanto al desarrollo y crecimiento individual. A veces esto se convierte en un problema para el Maestro porque debe inspirar a su discípulo a que le dé mas tiempo, energía y esfuerzo a su crecimiento y desarrollo de manera que aumente su capacidad de servicio, pero sin crearle una tendencia a la auto consideración y el deseo de logro espiritual.

Cuando el ser humano empieza el sendero  predeterminado por su alma (que usualmente no es registrado por la conciencia cerebral), ha trazado una meta específica de crecimiento espiritual y desarrollo que le permitirá, tocar, por decirlo así, la puerta de la maestría.

Que puedas relacionarte con tu Ashram, reconocer tu Casa Iluminada, trabajar para cumplir sus Propósitos, ser de ayuda al Maestro y dar así los pasos que te conducirán al logro de un nuevo estado de conciencia, la conciencia grupal, que es la conciencia individual olvidada, sacrificada en bien del grupo y recuperada gloriosamente en una conciencia superior, la conciencia monádica, la conciencia del Espíritu.

Que juntos lo logremos para que el Propósito que los Maestros conocen y sirven se cumpla plenamente en nuestra amada casa grande, la Madre Tierra. Es mi sincero deseo para ti y para todos.

Con amor fraternal, siempre desde el alma,

Carmen Santiago

fdnpcaracas@yahoo.es

 

Mes de Géminis 2008

EL GRAN CONTACTO

Regresando de mi pasado viaje a Miami estuve leyendo el libro “Ashramic Impressions” que contiene   enseñanzas del Maestro Saint Germain por medio de Lucille Cedercrans,  y llegué a una comprensión muy profunda. Sentí que algo en mi conciencia se expandió y sé que la comprensión vino de niveles muy profundos de la conciencia, difícil de expresar con palabras. En mi afán de compartir y dar la oportunidad a otros de la misma experiencia, quiero compartir lo leído con la esperanza y el deseo de que ustedes también puedan recibir esa misma luz. Les traduzco y les resumo:

“Al encarnar el Alma emite un sonido el cual contiene una intención específica destinada a producir un efecto específico dentro del cuerpo de humanidad a través toda la encarnación en una secuencia ordenada de eventos.

La conciencia que está encarnada y que desde su vehículo está esforzándose en cooperar en la Influyente Alma Espiritual, tiene una obligación con ella y con el resto de la vida ashrámica. (Está hablando de un discípulo o aspirante). Esa obligación radica en hacer el esfuerzo de traer ese sonido, ese tono, al instrumento, traer esa idea formulada (que es el efecto predeterminado que esa vida va a crear dentro del cuerpo de humanidad) a la conciencia cerebral para cooperar con ella.

La Influyente Alma Espiritual está obligada a emitir su nota a la conciencia encarnada y su instrumento (cuerpo físico, emocional y mental). La conciencia encarnada a su vez, está obligada a recibir esta nota y esforzarse en reproducirla dentro del cuerpo de la humanidad.

El Alma ha sido enviada a un área específica en donde busca realizar su contribución a la Vida Una dentro de los planos físico, emocional y mental. Se le ha dado la energía, la fuerza y la sustancia con la cual construir, crear su instrumento de servicio. Tiene que lograr maestría sobre esa energía, fuerza y sustancia para que pueda hacer su contribución, en su nivel particular, a la Vida Una. Este es el problema que el Alma enfrenta.

Ser un Alma Consciente Encarnada como tal es, en un sentido, un nuevo esfuerzo dentro del cuerpo de humanidad. El Ashram (se refiere al Ashram de Síntesis) está esforzándose, vía la iniciación que está tomando, de llegar a ser el Alma Consciente Encarnada dentro del cuerpo de humanidad, que hará posible la iniciación de humanidad a la conciencia del Alma dentro de cualquier nivel evolutivo de desarrollo. El hombre  animal  puede ser, dentro de su lugar particular de evolución, un Alma Consciente Encarnada a medida que la humanidad toma la iniciación. Esto no significa que funcionará en el más alto desarrollo evolutivo del Alma, sino que en su estatus particular evolutivo, estará conscientemente identificado y, por lo tanto, desarrollándose como el Alma.

Contemplen, consideren a la Influyente Alma Espiritual dentro del Ashram esforzándose primero en establecer contacto con su conciencia encarnada, esa conciencia dentro del cerebro que se ha identificado con la forma. Consideren el tremendo problema con el que se enfrenta. Ella vive en un mundo sin formas, (sin formas si comparamos el plano búdico con el físico). No tiene palabras con que hablar. El sonido que emite es silencioso. No piensa con imágenes. No utiliza el mismo movimiento de la sustancia mental, astral, físico-etérica. ¿Cuál es, entonces, el método de contacto con la conciencia encarnada? ¿Cómo puede impresionar con su planificada actividad de servicio que siempre tiene que ver con la evolución de la conciencia humana, a esa conciencia que está prisionera de todas esas formas?  

Si esa conciencia encarnada es una extensión de la Influyente Alma Espiritual, ¿dónde esta el vacío? ¿Qué los separa? Consideren la ilusión y el glamour del estudiante promedio quien, en meditación recibe dentro de su conciencia cerebral un grupo de palabras y piensa que es su Alma que le habla, o ve un cuadro hermoso y cree que es su Alma impresionándolo con una idea. Entiendan que esto es solo la actividad de la forma que encarcela a esa conciencia encarnada. Y entiendan entonces, el problema que la Influyente Alma espiritual confronta, una barrera de formas, palabras, pensamientos, imágenes que el cuerpo mental arroja entre sí misma y el Alma.

Existe sólo un método por medio del cual se puede establecer el contacto con el Alma y es vía la conciencia misma. Es un hilo de conciencia la línea de conexión entre los dos. De alguna manera, la Influyente Alma Espiritual, cuya percepción consciente es sabiduría sin formas, tiene que moverse a lo largo de ese hilo hacia la conciencia que está encarnada atravesando las formas mentales y astrales de la personalidad sin formar parte de ellas que son, precisamente, la barrera entre los dos.

Por ejemplo, ¿cómo podemos captar lo que es el amor? Ciertamente no es sintiéndolo porque sentir pertenece al cuerpo astral y es solo parte de la barrera mencionada. Hay que entrar en la Conciencia del Amor. No es a través de las palabras, de la forma. La forma que el Alma tiene de comunicarle el Amor a la personalidad es moviéndose como la conciencia del amor, hacia abajo por el hilo que los conecta,  manteniéndose libre de la forma hasta llegar a la conciencia cerebral. Una vez que esto ha sucedido, la conciencia cerebral expresa ese amor en el mundo de la personalidad. Sentarse en el cerebro y recibir palabras o imágenes o entrar en cualquier clase de movimiento y definir esto como una comunicación con el Alma, es puro espejismo, glamour.

El Alma, o sea, la Conciencia, se comunica por encima de los niveles de la lógica y de la forma. Pero para comunicarse con la forma hay que usar formas. Entonces, ¿qué podemos hacer? ¿Te has atrevido alguna vez a meditar por encima del nivel de la lógica, fuera de las barreras que impone la forma, para percibir en el sentido más puro la esencia que luego tendrás que revestir pero que sabes que nunca podrás expresarla en su pureza? Más tarde podrás revestirla con palabras para aquellos a quienes sirves, y serán  como un punto de entrada hacia su significado Pero el buscador debe llegar a esto por sí mismo, dentro de su conciencia enfocada y dentro de ese punto de tensión que se atreve a permanecer desnudo, sin formas.

El Amor, al igual que cualquier otra abstracción, desafía la lógica.”

Reflexionemos juntos. Con profundo amor,

Carmen Santiago - fdnpcaracas@yahoo.es

 

 

Mes de Tauro 2008

LOS VIENTOS DEL DESTINO


 

La vida es como una película de cine. Empieza en el momento que naces y termina cuando mueres. En esta película, tú no sólo eres el personaje principal, también eres el autor, el libretista. Cada escena está compuesta de tus actos, pensamientos y sentimientos y, aunque te parezca extraño, tú decides la calidad de cada una de las escenas.

 

Somos más libres de lo que queremos creer, porque tenemos el poder de elección, tenemos libre albedrío, que es nuestro patrimonio y es parte de nuestra naturaleza. No podemos dejar de elegir. Y cuando no hacemos nada, estamos eligiendo no hacer nada. Entonces, si siempre tenemos que elegir, ¿por qué no elegir bien, si de nuestras elecciones depende nuestra vida?

 

Víctor Frankl estuvo en un campo de concentración en la segunda Guerra Mundial. Allí sufrió toda clase de horrores, perdió a sus seres queridos, padeció hambre y su vida era un sufrimiento constante. En una película así, ¿qué final le hubieras dado si fuera tu película?... Un día, mientras los guardias le pegaban y le gritaban, él se dio cuenta que su meta mayor, la última, era el Amor. Y entonces no jugó el papel de víctima.  No odió a sus victimarios, no se preguntó ¿por qué a mí? No dijo, “esto es injusto”. En vez de eso, decidió entrar en la grandeza de su alma. Decidió jugar en su película el papel del héroe que lucha por amar a pesar de las más difíciles circunstancias, y la convirtió en una obra maestra.

 

¿Crees que tu vida terminará siendo una obra maestra? ¿O serás una hoja empujada por el viento? El Budismo nos enseña que hay ocho vientos que soplan constantemente: pérdida y ganancia, alabanza y ridículo, reconocimiento y culpa, sufrimiento y gozo. ¿Cuál viento sopla más fuerte en tu vida?

 

Sólo cuando desarrollamos la conciencia, cuando la expandimos, podemos librarnos de esos vientos que siempre soplan para que podamos escribir el libreto y desarrollar el personaje de acuerdo al plan del Alma, que es el verdadero Ser, lo que tú eres en verdad. Allí está el libreto original, que es el plan de tu vida, tu programa, tu proyecto, gran parte del cual, compartes con toda la humanidad. Porque hay un plan general en el que estamos todos comprometidos, y un plan específico para cada uno.

 

El plan general es el trasfondo en donde se escribe el plan específico, y es bueno entender un poco este plan general, estar consciente de él. El Maestro D. K. lo resume magistralmente: “Al ser humano se le ha confiado la tarea de elevar la materia al cielo y de glorificar correctamente la vida de la forma mediante la manifestación consciente de los poderes divinos”.  

 

Y ¿cuáles son esos poderes divinos? ¿En dónde están? Están en el alma, guardados por el Ángel Solar que nos habita.  Déjame enumerarte algunos: la inclusividad, el amor, la buena voluntad, la alegría y la felicidad, la cooperación, la solidaridad, la participación, la impersonalidad, la comunicación telepática, el desapego, la libertad, la serenidad, la calma interna, la responsabilidad, la sabiduría y la intuición.  Conviértelos en pensamientos semillas y cuando medites pídele al Ángel Solar que te introduzca en su Reino para que puedas aprender de tu naturaleza interna y las expreses en tu vida.

 

El plan específico es tu libreto, la forma personal de realizar la tarea encomendada a la humanidad. Podemos decir que el plan general nos marca los parámetros con los cuales podemos hacer una buena película  para no tener que repetirla si nos queda mal. Y nos queda mal cuando actuamos contrario al plan general. Entonces la vida nos hace repetir cada lección no aprendida, porque de eso se trata. Estamos aquí, en esta escuela planetaria, aprendiendo a ser almas conscientes encarnadas que manipulan la materia para hacerla más sutil y poderla “elevar al cielo”. Y es desde el alma, que es lo que somos, que podemos elegir correctamente. 

 

Todo el asunto se resume en tu poder de elección. Cada decisión que tomas produce un suceso, un acontecer.  A veces de inmediato, a veces toma más tiempo. Pero siempre has elegido. Si quieres cambiar tu vida, que es tu película, tienes que cambiar tus decisiones. El que elige responder con enojo, representa el papel del enojado y, aunque cambien las circunstancias, tenemos un personaje que responde con enojo. Y como en la vida, las cosas se atraen por afinidad, en esa película habrá, sin duda, mucha gente enojada. Te invito a que mires a tu alrededor y te des cuenta de los personajes de tu película. Si hay mucha gente enojada, es que escogiste el enojo. Si hay mucha gente amorosa, elegiste el amor, si hay muchos mentirosos, elegiste la mentira.   

 

El desarrollo interno conlleva hacerse cargo de uno mismo, escribir el libreto sin responder a los vientos que siempre soplan.

 

En este mundo tampoco existe la casualidad, todo tiene una razón de ser. Por tal motivo hay que aprender a bendecir el bien de cada situación. Y cuando la situación nos hace sufrir, hay que aprender la lección y dar gracias por ello. Cuando elegimos dar gracias la vida se llena de dulzura y lo amargo de la experiencia se disuelve, dejándonos el valor de lo aprendido.

 

Dar gracias nos conecta con el alma. Dar gracias es la alabanza más excelsa al Dios que habita en nuestro corazón. Dar gracias multiplica las bendiciones que constantemente derrama el alma sobre su criatura. Dar gracias nos une a Dios. Cada vez que te encuentres ante una persona que te hace la vida “difícil” da gracias por la lección y bendícela, diciendo “esta persona me trae una lección que necesito aprender”.

 

Que los vientos que soplan se diluyan en la roca de la gratitud, que nuestra película sea nominada a los Oscares celestiales, para que podamos todos juntos decir, “Valió la pena vivir”.

 

Sidhharta Gautama dijo: Una vida es como un relámpago en el cielo que se desliza veloz como un torrente por la pendiente de una montaña. Nos hemos detenido momentáneamente para encontrarnos unos a otros, para conocernos, amarnos y compartir. Este es un momento precioso, pero transitorio. Es mi pequeño paréntesis en la eternidad. Si compartimos con cariño, alegría y amor, crearemos abundancia y alegría para todos. Y entonces, este momento, habrá valido la pena”

 

Con profundo amor, Carmen Santiago

fdnpcaracas@yahoo.es

 

Mes de Aries 2008

La Posesión Divina

 

A través de tantos años de búsqueda en el sendero espiritual uno llega a conclusiones que al principio parecían imposibles. Uno busca y busca en el estudio, en la práctica de la meditación, en la oración el contacto interno, y un día, de repente, se da cuenta que eso que se busca, el Yo Superior, el Alma, es tan y tan diferente a la personalidad que inmediatamente se inicia una crisis al reconocer que los valores materiales que han consumido gran parte de la vida son tan pasajeros como las hojas del otoño. Y entonces, comienzan a aparecer, amenazantes, en el horizonte de la conciencia, los valores del alma humana. Y digo amenazantes porque amenazan, en verdad, a la personalidad y sus valores materialistas.

La primera sorpresa es el reconocimiento de lo que se es en verdad. Por fin se empieza a ver la diferencia entre la naturaleza animal y la humana. Entonces uno se da cuenta que el problema más grande que tiene la humanidad es que todavía no es completamente humana porque apenas expresa su verdadera naturaleza y su vida se rige por los valores de la personalidad y su naturaleza egoísta.  Somos humanos porque somos el Alma. La mente, ese elemento que creemos que nos diferencia del animal, es una consecuencia del Alma. La Presencia del Alma en un cuerpo ocasiona la formación del cuerpo mental. Cuando ese milagro de la vida sucedió en nuestro mundo, hace millones y millones de años, el animal animado por el Alma se incorporó y se dio cuenta que existía. Pudo decir.. “yo soy”… Apareció el germen del Reino Humano, empezó el recorrido del Alma por la materia, el tiempo y el espacio que lo lleva a ser, en este suelo terrestre, un Alma Consciente Encarnada, un humano en toda su expresión.

Uno se pregunta, ¿si ha pasado tanto tiempo, cómo es que todavía estamos en esta encrucijada? Nuestra civilización ha llegado a un desarrollo tecnológico de tal magnitud y sin embargo la cifra de gente con hambre en el mundo aumenta cada día. En el 2006 la FAO decía que el hambre crónica abruma a 820 millones de personas en todo el mundo. “Cada año, más de 20 millones de lactantes nacen con insuficiencia de peso en el mundo en desarrollo. Estos bebés corren más peligro de morir en la infancia, y aquellos que sobreviven a menudo padecen discapacidades físicas y mentales durante toda su vida. También señala que es lamentable lo poco que se hace para combatir el hambre, si bien los recursos necesarios para evitar con eficacia esta tragedia humana son minúsculos en comparación con los beneficios de invertirlos en esta causa.  El número de personas hambrientas en el mundo actualmente está creciendo a un ritmo de cuatro millones por año". ¿Humanidad? ¿Es eso acaso humanidad?

Pronunciando las palabras de la Gran Invocación me di cuenta de que el Plan se perdió, se desvió, porque se pide “restablecerlo”. ¿Es probable que en un pasado remoto hayamos sido más humanos? ¿O es que cuando íbamos a llegar a expresar la humanidad, con la incorporación del desarrollo intelectual hubo un desvío? Yo creo que sí. Y para seguir parafraseando la Gran Invocación, … abrimos la puerta en donde se halla el mal, ésa que ahora nos toca cerrar.

El desarrollo intelectual de la Quinta Raza Raíz estaba destinado al reconocimiento masivo del Alma. Desde los instintos, desde las emociones no era posible, Una mente clara, un pensamiento iluminado pueden reconocer la verdad que oculta cada ser humano. Pero la mente, en vez de seguir en su camino ascendente, en busca de “Aquello” que es la causa de su existir, se dio vuelta, debido al excesivo deseo y se encadenó a este cuerpo de emociones y apegos justificando inteli-gentemente cada uno de sus deseos. Abrimos la puerta hacia el la naturaleza animal, deformamos sus instintos, dándole un carácter inteligente, justificando el tener en exceso, sin importarnos la carencia de otros. Y el deseo de tener no sólo impregnó el deseo de las posesiones materiales, entró también en el reino de las sensaciones, de los instintos, de las pasiones. Siempre encontrando fórmulas de pensamiento para salvar nuestra conciencia.

Se abrió la puerta porque cerramos la otra, la que nos conducía a lo que somos, al Alma. Y esa puerta que se abrió está dentro de cada uno de nosotros, inscrita en la naturaleza misma de nuestra personalidad.

“Desde el centro que llamamos la Raza de los Hombres que se realice el Plan de Amor y de Luz y selle la puerta donde se halla el mal. Que la Luz, el Amor y el Poder, restablezcan el Plan en la Tierra”.

Ahí están  dadas todas las claves. Ese centro que llamamos la raza de los hombres es el Alma Espiritual. Cada ser humano tiene adentro, muy adentro, un loto de 8 pétalos, un punto de luz azul eléctrico, que es la semilla divina que nos hace humanos, la semilla con todo el programa en potencia, es el punto en el que somos hechos “a imagen y semejanza de Dios”. Llegar allí es todo lo que hay que hacer, entrar en contacto con lo que uno es, con la Verdad, con la Vida. Esa Luz, Amor y Poder, con la capacidad de sellar la puerta donde se halla el mal, son tus cualidades, porque tú eres el Alma. No se encuentran en la personalidad, no las busques allí.

¿Cómo salir del atrape de la personalidad? Creo que el Maestro Omraam Mikhael Aivanhov nos da la clave cuando en el libro de LA NUEVA TIERRA, instruyéndonos sobre el trabajo con el pensamiento nos dice que oremos a Dios para que venga a habitarnos. “OH entidades celestiales enviadme las criaturas más perfectas, las más maravillosas, para que se instalen en mí, para que me guíen, me instruyan y tomen la dirección de mi vida. Puesto que ni siglos ni milenios será suficientes para cambiar mi naturaleza inferior, atadla fuertemente, reemplazarla por espíritus luminosos capaces de subyugarla y hacer que, a pesar mío, logre realizar vuestros designios. Señor Dios, venid a reemplazar mi personalidad, tomad Vos mismo la dirección de mi vida”. Y podríamos añadir, “Toma, Señor, posesión de mí, desde Tu centro que está en mi corazón, Ese punto de luz que me habita, Cristo en mi, mi esperanza de Gloria.”

Que en esta Primavera, inicio del año solar,  Dios tome posesión de mi, de ti, y de todos, es mi mejor deseo,

Carmen Santiago,

fdnpcaracas@yahoo.es


 

 

 

Un Proceso de Identificación

Mes de Piscis 2008

El proceso evolutivo es en realidad un proceso de identificación. Empezó cuando entramos como una Chispa individualizada del Alma Universal al reino animal, produciendo ese salto cuántico que hizo que apareciera sobre la faz de la Tierra el Reino Humano. Este proceso culmina cuando, desde nuestra condición de humanos, estemos plenamente identificados con el Alma. Es el recorrido del Alma por la materia y su regreso a la “Casa del Padre”. Es nuestra historia, la verdadera.

Cuando la Chispa Divina descendió y se individualizó se identificó con la naturaleza de un hombre animal no evolucionado. Manifestó esa conciencia y vivió las experiencias necesarias para el crecimiento de ese foco de conciencia que estableció con su descenso. Las experiencias y la cualidad magnética de su naturaleza integraron la conciencia mineral con la del hombre animal y de esta manera el hombre y su cuerpo se hicieron uno.

Cuando se llegó a la cúspide de ese desarrollo la Chispa empezó a identificarse con sus emociones. Empezó la experimentación con este nuevo estado de conciencia que promovió las experiencias necesarias para que el nuevo foco de identificación, esta vez ubicado en la naturaleza astral o emocional, creciera y se desarrollara. Estas experiencias y la cualidad magnética de su naturaleza integraron la conciencia vegetal con la del hombre animal. El ser humano, su cuerpo y su naturaleza de sensaciones se hicieron uno.

El proceso de identificación prosigue y la nueva identificación que surge, como consecuencia de las anteriores, es su identificación con la vida de pensamientos. Esto hace que su naturaleza sea más mental, lo que eleva los aspectos mineral, vegetal y animal de su naturaleza, ya integrados, a una unidad   de consciencia focalizada en su mente. El ser humano, su cuerpo, su naturaleza de sensaciones y su mente se hacen uno.

Si bien es verdad que una parte de la humanidad todavía no ha llegado a esta identificación, y sólo ha logrado la plena identificación con su cuerpo de emociones, hay otra parte considerable que ya se ha identificado plenamente con sus pensamientos surgiendo así el ser humano mentalmente polarizado.

Una vez lograda esta identificación el ser humano está en el umbral de reconocerse como un Alma Encarnada. Ya sabe que no es su cuerpo, ni sus emociones, ni sus creencias y así comienza un nuevo amanecer en la conciencia que hace que el ser humano empiece a reconocer su verdadera identidad.

Este Yo integrado comienza a ejercer control sobra su naturaleza forma porque al residir en el cuerpo mental puede darse cuenta de su verdadera identidad y su herencia divina.

Cuando esto sucede, la Chispa que ya se ha identificado como una persona auto-consciente, medio emocional, medio mental en naturaleza, empieza a darse cuenta que es una consciencia habitando los cuerpos, que tiene una naturaleza Divina, empieza entonces a buscar al Prototipo Divino que lo precipitó hacia la encarnación. Se busca a sí mismo. Al principio es un acto medio instintivo, medio intuitivo, del cual está vagamente consciente, pero sirve para establecer un alineamiento tentativo con la influyente realidad de lo que él es, en verdad.

Este alineamiento comienza a impresionar su cerebro que comienza a registrar su naturaleza divina y un día, registra por primera vez, conscientemente, su vida subjetiva y se da cuenta que esa vida es más intensa, mas rica y más llena de significados que su vida objetiva. Empieza a reconocer sus relaciones espirituales y toda su vida cambia. Y en la medida de sus posibilidades se convierte en un agente del “Propósito que los Maestros conocen y sirven”.

Esto significa que tú, el yo consciente pensante, aunque puedas estar aprisionado dentro de una forma animal, y expreses en algún momento la naturaleza animal, nunca realmente lo has sido. Tú, el Yo consciente pensante, con la capacidad de ser creativo, eres un descendiente directo de Dios, dado que eres una chispa de Su Fuego Divino que descendió a la materia e individualizó la suma total de la consciencia que eres ahora.

Todo el proceso es una cuestión de identificación.  ¿Con qué me identifico?  Es la pregunta clave. Krishna nos invita a identificarnos con el “Yo Soy”, la Persona Cósmica que nos habita y que somos en lo más profundo de nuestro ser para ver la divinidad en todo, porque toda la creación es expresión de lo divino.

¿Dónde colocas tu mirada? Porque eso que ves, con eso te identificas. Sucede casi sin darnos cuenta. Para acelerar el proceso evolutivo es importante ser selectivos con lo que vemos.    

Si estás frente a alguien que pueda estar agrediéndote esfuérzate por verle su alma. Busca las cosas bellas y quédate observando. Una amiga me contaba cosas terribles de su marido. Pero cuando su marido murió comenzó a recordar todo lo bueno y de repente el terrible marido se convirtió en un hombre bueno. Esto la ayudó a tener mejores memorias, pero siempre me dije, ¡qué pena! si hubiera visto esas cualidades cuando convivía con él, hubiera tenido una mejor vida.

En las noches, al irte a dormir, recuerda quien eres. Eres la Chispa Divina. Identifícate con ella. Reconoce que tu vida interna está empezando a ser más influyente que tu vida externa. Es probable que si estás en un nivel de identificación suficiente con el alma, ya pertenezcas a un ashram. El Maestro Saint Germain hace las siguientes recomendaciones que pueden ser de mucha ayuda en esta etapa. Te las ofrezco:

 “Cuando te vayas a dormir, suavemente, sin crear un punto de tensión, retira la conciencia del centro ajna, por una línea de luz, a la cueva en el centro de la cabeza. Mira por un momento hacia el ajna, asegurándote que la línea de luz permanece intacta, entonces lleva tu atención a la línea de luz que se extiende hacia arriba vía el centro de la cabeza para soltarse a si misma en una esfera de luz que es la relación con tu ashram. Date cuenta de que esa influyente luz está puesta ahí para ti por el ashram y coloca tu conciencia dentro de ella cuando te vayas a dormir. Esfuérzate en permanecer ahí, sin ningún otro pensamiento en mente que no sea tu relación (como alma) con el ashram, hasta que te duermas.” (*)

Que tus noches, al igual que tus días sean de servicio a la vida. Es mi sincero deseo para ti.  Carmen Santiago fdnpcaracas@yahoo.es

 

* Obra consultada: The Nature of the Soul, Lucille Cedercrans, Lección 23, la cita es de las Pags. 293-294

 

Mes de Acuario 2008

UNA CUESTION DE AMISTAD

 

En estos tiempos en los que los primeros rayos de la Edad Dorada parece que se levantan en el horizonte, todos aquellos que de alguna manera nos sentimos comprometidos con el Plan que los Maestros conocen y sirven, nos deberíamos preguntar si estamos preparados para reconocer esos rayos, o por el contrario, pasan desapercibidos delante de nosotros. 

¿Qué se necesita para estar preparados? Una conciencia que sepa reconocer la vibración superior del Alma Una, la gran Consciencia que anima a toda criatura viviente y que en el ser humano se convierte en la entidad pensante que nos diferencia de las demás criaturas que habitan este planeta. La práctica de ver a Dios en todo, reconocer Su Presencia en todas las expresiones de la vida nos acerca cada vez más al nivel de conciencia necesario para el próximo paso evolutivo que los cielos esperan que la humanidad logre en la Edad Dorada.

Krishna le dice a Arjuna: “Deja que el YO SOY que está en ti sea amigo del YO SOY que está en Mi y en todo.”

Es una cuestión de amistad.  Ser amigo de la Vida, de todo lo que te rodea, de la Consciencia que se expresa en diferentes formas y colores. Ser amigo de ti mismo, reconociendo tu Verdad adentro, muy adentro. Ser amigo del Yo Soy que habita dentro de todos aquellos seres con quienes a diario te encuentras. Reconocer la divinidad en todo es transformar tu mundo. De repente, el paisaje habitual se transforma y aparecen nuevos colores, formas y hasta Seres que no habías visto. ¿Será que los demás reinos ya saben y captan los nuevos tiempos que la humanidad espera? ¿No será que ya llegaron y no los estamos percibiendo?

Siempre he considerado a los árboles seres muy especiales, tan altos, fuertes, verticales, y sus raíces tan fuertes, arraigándose en la tierra, uniendo al Padre que está en los Cielos con la Madre Tierra. Habría que preguntarles. . .

La amistad es la más bella flor que puede surgir en el suelo terrestre. En la amistad todo es voluntario porque no es producto del deber sino del querer. Es una relación libre que no nos condiciona y puede traernos las más bellas experiencias de la vida. Es amar sin condiciones. Por eso creo que la amistad es una fuerza que nos impulsa a abrir el corazón y encontrar los tesoros escondidos que el Alma allí depositó. La amistad es la garantía de que las relaciones matrimoniales, de familia, de trabajo perduren.

Como todo en la vida, la amistad empieza por casa. Tu primera casa es tu cuerpo, tu instrumento. ¿Lo consideras tu enemigo o tu amigo? Si lo consideras tu enemigo, estás condenado a vivir y dormir con el enemigo. Si lo consideras tu amigo, puedes transformarlo y llevarlo a ser como Tú, el YO SOY. Lo dejas satisfacer sus necesidades y tú lo regulas, como cuando se regula el agua en un sembradío, sin que se moje mucho y sin que le falte para el adecuado desarrollo de las plantas. Regular los deseos, los instintos, los pensamientos.

Luego tu segunda casa, tu hogar familiar. ¿Eres amigo de aquellos que conviven contigo? Si se te dificulta busca la amistad del YO SOY que habita en ellos. Para lograrlo practica la amistad en cada acto familiar.

Luego sigue con tus vecinos, tus compañeros de trabajo, tus conciudadanos y con todos los seres con los que entras en contacto. Antes de cualquier otra cosa, saluda mentalmente a la PRESENCIA YO SOY en cada uno de ellos. Ten siempre presente que es tu “amiga”.

Luego sigue expandiendo tu amistad a las criaturas invisibles que son la vida de los reinos animal, vegetal y mineral. Si eres amigo de las plantas las cuidarás, lo mismo con los animales y las piedras. Ser amigo de todos, como el Cristo, Maitreya.

Maitreya significa el AMIGO que es UNO con todo lo que existe. Es la fuerza que sostiene a todos, sin discriminar. Es el Amor Puro. Su mano amiga permanece tendida para todo aquel que necesite su ayuda. Siempre está  presente y Su Presencia siempre constante es nuestra garantía de que lograremos nuestro propósito, el plan de nuestras Almas. Siempre podemos contar con EL.

Un buen amigo, en la vida cotidiana, expresa en lo pequeño esos mismos valores. No te juzga, siempre está presente y su mano amiga está contigo cuando lo necesitas. Si bien, en el mundo de las personalidades no abundan los amigos así, en el reino del Alma es la norma. Es el secreto de la Conciencia Grupal. Los amigos de la Humanidad siempre están presentes aunque no los puedas ver.  Son los Maestros, en quienes podemos confiar, cuya mano amiga siempre esta dispuesta a elevarnos cada vez que caemos.

Maitreya  el Señor, el Cristo de la Tierra, es un gran sabio que desciende de Vishnu, el Segundo Logos, la Luz que Preserva, el Señor de Amor Sabiduría Cósmico. Krishna, el Señor lo nombró Maestro del Mundo y desde entonces asumió la responsabilidad de transmitir la enseñanza a través de las diferentes vertientes espirituales y filosóficas. Sus enseñanzas son de síntesis y bajo la dirección de Krishna inauguró hace 5000 años el Sendero del Discipulado del Mundo. Su nombre indica sus cualidades divinas. Maitri significa amistad, cordialidad, benevolencia y buena voluntad.

Que durante todo este mes de Acuario puedas reconocer a tus amigos, los visibles y muy en especial, los invisibles y disfrutar de la relación de amor más pura, la amistad. Que la amistad nos una a través de la eternidad y juntos podamos celebrar la bendición de la existencia, es mi deseo sincero,

Carmen Santiago

fdnpcaracas@yahoo.es

 

 

Mes de Capricornio 2007-2008


EL CISNE OCULTO

  

Ante  la crisis del calentamiento global y la poca acción para evitar el desastre, la desorientación de la juventud, la toma de los medios principales de comunicación por las grandes corporaciones, la delincuencia y tantos otros males que aquejan la sociedad del siglo XXI ¿qué camino nos queda?

Debemos recordar que hay puertas que siempre permanecen abiertas y son aquellas que se encuentran en nuestro mundo interno. La inteligencia cósmica nos ha dado un instrumento maravilloso para poder vivir y experimentar la vida en la materia. Pero este maravilloso instrumento se convierte en una prisión, en una cárcel inexpugnable  cuando desconocemos nuestra verdadera naturaleza y vivimos según las leyes que rigen la materia importándonos únicamente el tener.

Terminando el año quiero invitarles a recorrer juntos el camino marcado en nosotros, ese que nos conduce a la realidad interna de nuestra Alma, la Conciencia eterna y pulsante que todos somos en lo más profundo de nuestro ser.

Una de esas puertas es la respiración. La respiración es la conexión entre el hombre interno y el hombre externo. El movimiento de la respiración está conectado con el ritmo del universo  y sus ciclos de expansión y contracción. Todo movimiento produce un sonido y aunque nuestros oídos no puedan registrarlo la respiración tiene un canto que los sabios de la antigüedad han identificado con los sonidos SO para la inhalación y HAM para la exhalación. Si pensamos en estos dos sonidos mientras inhalamos y exhalamos estaremos entrando al mundo mágico del sonido sagrado. Cuando la mente se une con la respiración se van juntos hacia la pulsación.

La pulsación canta en tu pulso. Si lo sientes puedes penetrar a través de su movimiento a tu interior. Es otra puerta.

A lo largo de la columna vertebral y en la cabeza se desarrolla un verdadero concierto. Cada uno de los siete chakras principales emite su sonido desde el núcleo central que está regido por una Dakini, una diosa que representa a la Madre Divina y sus siete cualidades. El centro base emite el sonido DAM, el centro Sacro, RAM, el centro plexo LAM, el centro Corazón KAM, el centro Laríngeo SAM, el centro Ajna, HAM y el centro Coronario YAM. Cuando entonamos estos sonidos y visualizamos su centro correspondiente alineamos los centros a través del sonido y se abre otra puerta.

Todo esto te prepara para la puerta principal que está en tu centro corazón. Allí se encuentra la fuerza del amor que todo lo vence. Esa puerta te conduce a la más sagrada de todas, la puerta hacia el corazón oculto, el loto de 8 pétalos, el Centro Narayana. Es el centro pulsante de luz azul eléctrica. Allí eres la Vida Consciente Pulsante. Y todo cambia. Porque has hecho contacto con tu verdadera naturaleza inmortal y perfecta. La cárcel del cuerpo dejó de serlo para convertirse en el instrumento de servicio y expresión de la divinidad en la materia. Y al regresar de esa experiencia de inmortalidad el significado de tu vida se revela. Cada cosa de tu diario vivir adquiere una dimensión diferente y los principios eternos de vida y verdad inundan tu conciencia, empiezas a derribar los muros de separatividad en el que la humanidad se ha encarcelado por siglos y siglos y comienzas a construir a tu alrededor un mundo nuevo. El mundo cambia cuando la conciencia que lo observa cambia.

Si la humanidad no abre la puerta y hace contacto con su naturaleza divina y profunda, el cambio de conciencia necesario para cambiar al mundo no se realizará por más esfuerzos que se hagan. Contactar la naturaleza divina no es profesar una fe o tener determinada creencia o conocimiento intelectual de tal o cual enseñanza. Es descubrir adentro, muy adentro esa chispa divina que somos cada uno de nosotros. Es la experiencia más transformadora que la vida nos ofrece. Abrir las puertas para llegar a ese contacto es lo más importante que podemos hacer en nuestras vidas.

Una puerta grande y luminosa es la puerta del amor desinteresado, porque esa te lleva directo al corazón. Cuando amas así das de ti una quintaesencia, como un perfume que se queda con la persona amada y no importa en qué lugar del espacio se encuentre siempre te podrá encontrar. La conciencia que mora en ti, eterna, no limitada, que habita fuera del tiempo, produce los milagros en tu vida, las coincidencias, el orden que hace que tu encarnación cobre significado. Es la Presencia de Dios en ti.

En estas Navidades zambúllete en lo profundo de tu ser, más allá de los sentidos, en lo profundo de la mente, abre todas tus puertas y contacta la Luz de Budi que es la Luz de la Presencia

Que del sonido SO HAM de la respiración pases al HAMSA, que es el cisne blanco que flota en las aguas de tu espacio interno. Visualiza que eres un cisne blanco flotando sobre aguas azules y ve que las ondas que ocasionan el movimiento del cisne van emitiendo luces doradas. Escuchas el SO HAM, la canción del cisne que es tu canción.

Que puedas abrir todas las puertas que te conducen a tu realidad interna, es mi deseo sincero en estas Navidades.

Con todo el amor del alma,

Carmen Santiago

fdnpcaracas@yahoo.es

 

 

Mes de Sagitario 2007

Una Mirada Positiva

La visión es una facultad del amor porque sólo el amor es capaz de ver y revelar la belleza del alma aprisionada en la forma.

La mirada de la Madre Divina sostiene la Creación. Ella, que en nuestro mundo se expresa a través la naturaleza, es nuestro soporte y sin su mirada no podríamos vivir en este planeta. Ella nos da todo lo necesario, la tierra, el agua, el aire, el fuego, el éter. Nos da el alimento, el magnetismo y la energía necesaria para conducirnos en este mundo.

De la misma manera, la mirada de una madre terrestre sostiene y protege a sus hijos cuando es capaz de mirarlos más allá de sus personalidades y les ve el Alma. Su mirada es una puerta que permite que sus hijos se conecten con su fuente y reciban, de la parte más interna de su ser, la luz necesaria para conducir sus vidas.

Siempre he pensado que los ojos son un misterio tan grande, son las ventanas del alma por donde logramos una comunión muy profunda con nuestros semejantes. Dice el Maestro Omraam que la mirada es el lenguaje de Dios, que Dios y los Ángeles hablan a través de la mirada:

 “Llegará un día en el que los humanos se mirarán como Dios los mira. Y no tendrán malos pensamientos entre ellos, y cada cual expresará libremente su amor a través de sus ojos, de su sonrisa. En el Cielo nadie tiene tiempo de detenerse para hablaros, los ángeles recorren el espacio a una velocidad vertiginosa, superior a la de la luz, pero al pasar os envían una mirada, de la que os acordaréis durante toda la eternidad y mediante la cual sois curados, iluminados, salvados. Nada en el mundo puede comparársele a una mirada así. Es le verdadero lenguaje del Cielo.” (OMA. El Libro de la Magia Divina, Pág. 155)

Día a día nos enfrentamos con la opción de ver lo agradable o ver lo desagradable. Si supiéramos que viendo lo agradable lo atraemos y viendo lo desagradable también lo atraemos, tendríamos mucho cuidado en donde ponemos la mirada.

Cada cosa que se mira entra en nuestro mundo porque los ojos además de ser emisivos son receptivos No comprendo el porqué nuestra civilización ha hecho un viraje tan dramático hacia lo grotesco y lo feo. De repente lo roto y manchado se puso de moda junto con una cantidad de elementos grotescos y degradantes.     No hay duda que esto es un síntoma de que algo se torció en la mente colectiva de la humanidad. Estamos imitando y sacando a la luz las zonas más oscuras y las criaturas más tenebrosas del mundo invisible y habrá consecuencias. Le hemos abierto la puerta a los demonios y luego tratamos de cazarlos. Le damos entrada en nuestro mundo y cuando vemos las consecuencias los queremos matar.

¡Cuántos asesinatos vistos por nuestros niños en la televisión y en los juegos electrónicos! ¿Alguien se habrá preguntado que pasará en sus mentes inocentes, qué cosa estarán grabando en el subconsciente? Es probable que a muchos de ustedes yo les parezca repetitiva al señalar los males de nuestro mundo pero la edad me ha dado ese derecho. Si conociendo las cifras que expresan la situación del mundo no nos damos cuenta que nuestra civilización ha tenido un revés y está a punto de fracasar, entonces, ¿qué nos pasa? Hemos decidido mirar lo negativo, nos acostumbramos a ver crímenes y todo tipo de cosas degradantes para el humano y en la más extrema contradicción no escuchamos las cifras reveladoras que nos dan los expertos de la ONU y las negamos con nuestra indiferencia. A modo de ejemplo, como materia para reflexionar, vean lo que el Pentágono gastó en armamento en el 2006 y las compañías que se beneficiaron:

1.  Lockheed Martin: $26.6 billion.

2. Boeing: $20.3 billion.

3. Northrop Grumman: $16.6 billion.

4. General Dynamics: $10.5 billion.

5. Raytheon: $10.1 billion.

6. Halliburton: $6.1 billion.

7. L-3 Communications Holdings: $5.2 billion.

8. BAE Systems: $4.7 billion.

9. United Technologies: $4.5 billion.

10. Science Applications Int'l: $3.2 billion.

 Si el negocio de la guerra es tan lucrativo, ¿cómo terminarlo? Sólo si nos decidimos y nos acostumbramos a mirar las cosas bellas de la vida, todo aquello que es verdaderamente humano, y lo exaltamos y lo mostramos, de manera que, cuando veamos lo que no es digno de la conducta humana, seamos capaces de reconocerlo. Cuando nos sensibilizamos y vemos en cada cosa la Presencia de Dios, cuando a través de la expresión externa, no importa la que sea, podemos llegar al alma, empieza un proceso en nuestra psiquis que nos va sensibilizando y nos ayuda a distinguir lo que es realmente humano de lo que no lo es. Y así podemos ir dando un viraje y liberándonos de las cadenas impuestas por la manipulación de imágenes y pensamientos que diferentes medios nos lanzan, medios que han logrado un sistema de adoctrinamiento que hubiese sido la envidia de la Alemania Hitleriana; de manera que libres de esas programaciones mentales podamos ver lo que realmente está pasando. Parece contradictorio pero cultivando el arte de ver lo positivo es que realmente podemos descubrir aquello negativo que nos rodea y que nos ata a conductas y actitudes que no responden al género humano y de esta manera podemos dar el viraje, mirando el mundo que queremos con los ojos de la Madre, para sostenerlo con la mirada y hacer que esa realidad interna de nuestra alma pueda expresarse y tener cabida en el mundo externo de la humanidad de la superficie de este planeta.

Tu visión se completa cuando, a través de la miseria humana, puedes ver la gloriosa realidad del Alma humana. Sólo aquellos que han sostenido la visión, que es como sostener el ideal, pueden darse cuenta cuando está ausente y hacer algo que sea determinante, aunque solo sea en su pequeña esfera de vida.

Todos los días decídete a ver lo positivo para que lo hagas crecer. Busca lo bueno de aquel que te hiere y míralo. Todos los seres humanos tienen algo bueno y todos, un alma gloriosa. Mantén tu mirada allí, sostenla por los que no pueden sostenerla para que te conviertas en los ojos de la Madre. Si sientes que te faltan las fuerzas, recurre a la oración:

 “Madre Divina, permíteme ver la vida con tus ojos, mira a través de los míos y revélame la gloria del alma humana y su destino de luz. No me dejes caer en la tentación de creer que las cosas no tienen remedio. Señora Amada y Bella, somos tus hijos, vivimos en ti, danos tu amor para que veamos la gloria oculta y podamos expresarla.”

En este mundo virtual de la aparente materia, como diría un físico moderno, todo es cuestión de cómo ves. Cuando todos logremos ver con los ojos del Alma el mundo cambiará porque habrá cambiado la conciencia que lo sostiene.

Lleva en tu corazón la consigna de Jesús, “Ámense los unos a los otros como Mi Padre os ama” y mira y descubre en tu hermano, su gloriosa alma.  Yo me inclino ante la tuya y reconozco Su mirada en tus ojos. 

Con amor fraternal, siempre desde el alma,

Carmen Santiago 

fdnpcaracas@yahoo.es

 

Mes de Escorpio 2007

¡GRACIAS!

El poder del agradecimiento es tan grande que nos pone en contacto con energías sutiles de gran alcance que tienen la capacidad de elevar la vibración y sacarnos de ese estado en el que no le podemos encontrar solución a los problemas que la vida nos presenta o  no nos sentimos con fuerza para acep-tar las adversidades.

Dar las gracias neutraliza todos los venenos producidos por nuestros propios estados negativos, depresivos y angustiosos. Cuando damos las gracias abrimos unos canales que permiten que la energía del alma fluya hacia nosotros y nos eleve.

La actitud del agradecimiento condiciona nuestra vida interna y la llena de luz. ¿Te ha puesto a pensar cuánto tiempo del día pasas intercambiando con el mundo exterior? Algunos minutos, horas… mientras que contigo mismo pasas todo el tiempo. Puedes elegir tu compañía, pero hay una compañía que está contigo siempre. ¡TÚ mismo! ¡Qué pesado resulta cuando esa compañía está llena de resentimientos, de miedo, de iras! Nos esclaviza y no nos permite disfrutar la maravilla de un amanecer, del cielo azul, el sonido de la lluvia…

No hay nada que condicione más tu existencia que tu estado interno. Hagamos lo necesario para que la abundancia, la belleza y el orden se instalen en nuestro mundo interior. Nuestra civilización “moderna” se especializa en llenarnos de cosas. Compramos y compramos y nuestras casas parecen almacenes. Muchas de las cosas que compramos nos hacen prisioneros porque son caras y tenemos que estar cuidándolas todo el tiempo. Es dentro nuestro que tenemos que tener la riqueza, la belleza y la fuerza, son riquezas que ni siquiera la muerte nos las puede quitar y tienen la capacidad de hacernos feliz.

La puerta para obtener todas esas riquezas internas es el agradecimiento. Si empezamos el día dando gracias, estamos marcándolo en la dirección correcta. No te  levantes de la cama sin antes agradecerle a Dios el día que te da. En las mañanas suelo hacer la siguiente oración que ahora comparto contigo.

Gracias, Padre, por todo lo que me das.

Que todos mis pensamientos, sentimientos y actos sean para tu Gloria.

Que no se haga, Señor, mi voluntad sino la Tuya.

Del  Maestro Omraam Mikhale Aivanhov aprendí a poner el pie derecho primero en el suelo, al salir de la cama, como un símbolo de que todo marchará en la dirección correcta.

Si llenamos la vida cotidiana con estas pequeñas cosas, le vamos cambiando la tónica, la vibración y por afinidad atraemos todo lo bueno a nuestras vidas. Bendecir la comida y agradecer que la tengamos es una de esas cosas que pueden elevar la vibración. Y es tan recomendable, porque la comida que llega a nuestra mesa ha estado tan manipulada que es importante que la impregnemos de nuestra mejor vibración. Mi querido amigo Concepción Ferrufino me ha enseñado que no me tome ningún medicamento sin antes tomarlo en la mano derecha, colocarlo en el corazón y bendecirlo. 

Mi otro buen amigo Leonardo Díaz me decía: “Antes de leer un buen libro, colócatelo en el corazón y busca el contacto con el alma del autor, de esa manera lo comprenderás mejor.”

El Maestro Omraam Mikhael Aivanhov nos enseña saludar a la naturaleza en las mañana, levantando la mano derecha y diciéndoles, “les amo, les amo”. Cuando llego cansada, de un viaje, a mi casa, siento un profundo agradecimiento por el espacio que la vida me ha regalado y saludo a las paredes, los muebles, las plantas y a todos los seres invisibles que comparten mi hogar, así, con la mano en alto, imaginando que el amor de mi corazón salen por la mano como un rayo de luz y los bendice. Y créanme, el espacio palpita y brilla con luz propia y parece decirme: ¡bienvenida!

Son cosas pequeñas con un poder muy grande. La vida es un sucederse de pequeñas cosas cotidianas, pero el resultado lo da la intención, la energía, la vibración que tú le pongas. El ser humano tiene la facultad de llenar los espacios con luz o con sombras, sin importar cuales objetos se tengan o se dejen de tener. Recuerdo una vez que un chico muy entusiasmado me mostraba su dormitorio en donde había colocado en las paredes unos cuadros con motivos espirituales, unos letreros con frases y yo los veía ensimismada sintiendo que era todo tan hermoso. Ya en el hotel, la amiga que me acompañaba me dijo, ¿te diste cuenta lo precario de su habitación? No. No me di cuenta porque sentí tanto amor y entusiasmo que no lo vi, solo percibí el amor que todo lo transforma.

Este mundo está hecho de “Conciencia” y en nuestro universo la Conciencia es Amor. Es una Presencia que subyace detrás de todo. Es cuestión de saber mirar y descubrir la divina esencia de la cual se han hecho todas las cosas, que es el Hijo Divino, el Verbo. Y ese mirar se logra cuando abrimos las puertas del corazón a través del agradecimiento. Cuando valoramos lo que tenemos, le añadimos luz, lo hacemos crecer y los milagros comienzan a sucederse porque atraemos aquello que sostenemos con el pensamiento y el corazón.

Cuando no vemos lo bueno que tenemos lo podemos perder. La queja, la crítica, el hablar sin tener en cuenta si herimos o no, la duda, la sospecha, llenan nuestros ambientes de sombras, de oscuridades y somos nosotros los más perjudicados, porque la vibración baja con la que impregnamos los espacios se nos devuelve y nos sentimos pesados, abrumados, cansados. Cuando servimos o ayudamos a alguien, cuando hacemos un acto de bondad, la vida canta dentro de nosotros y no importa lo que tengamos alrededor, en nuestro mundo interno se instala la luz.

Agradece cada día todo lo que tienes. Agradece lo vivido, todo lo que has aprendido de tus errores, agradece los inconvenientes, ésos que hicieron que tuvieras que superarte a cada instante, agradécelo  todo y entrarás en la magia y el esplendor de la existencia.

Yo te agradezco que me permitas llegar a ti, mes tras mes. Gracias, infinitas gracias, mi querido amigo, mi querida amiga.

Con amor, Carmen Santiago

fdnpcaracas@yahoo.es

 

 

 

Mes de Libra 2007

El Milagro de la Existencia

El milagro de la existencia asombra a pocos en nuestra vida moderna, y es una pena que tantos se pierdan el gozo que da asombrarse ante un rayo de sol, una gota de rocío, la brisa mañanera. Hemos desarrollado tanto el intelecto que nos ha privado, en gran parte del sentir del corazón.

La vida es un milagro constante. Estuve meditando mientras sentía la lluvia caer y me imaginaba el matrimonio entre el hidrógeno y el oxígeno capaz de producir el agua. Me llené de asombro y me di cuenta que el asombro ante el milagro de la vida siempre viene con una dosis de contento.

Nos hemos alejado de la Naturaleza y sus milagros y hemos ido perdiendo el contacto con las innumerables criaturas que la habitan. Sabemos de las ondinas, los gnomos, las sílfides, las salamandras. Nuestros ojos no las captan pero el corazón `puede sentirlas. Hay una cierta sensibilidad que se desarrolla al amar la belleza de la naturaleza, es un sentido especial, una cierta sensibilidad que nos conecta con las criaturas de luz que pueblan los mundo invisibles.

La belleza nos rodea todo el tiempo pero no la vemos porque estamos enfocados en la parte física, y esto nos hace vulnerables, débiles, mortales. Pero si nos identifi-cáramos con el centro del Universo, con la fuente de la vida, con el Creador, nos acercaríamos a Aquel que es inmortal, omnisciente, omnipotente. Dice el Maestro Omraam Mikhael Aivanhov que conocerse en fundirse en la inmensidad de Dios. Y en esa inmensidad vivimos, inmersos en el cuerpo de Madre Divina y su infinita inteligencia que va ordenando cada partícula del Universo para ofrecernos este espectáculo que llamamos Vida.

Todo fluye en ese cuerpo divino y nosotros pretendemos parar el fluir, el existir, para tener y acumular. Y empezamos a añadirle fealdad a la vida. Queremos detener el tiempo y no envejecer, y hemos desarrollado toda una ciencia para lucir joven aún en la vejez, sin lograrlo. Tanto esfuerzo gastado para conservar el cuerpo que de todas maneras va a envejecer y se va a desgastar, porque ésa es su Ley. Pero esa ley no es la nuestra, nosotros somos la conciencia que habita el cuerpo y no envejecemos, ni tampoco morimos. No hay que hacer esfuerzo alguno, sólo existir en conciencia y en verdad.

Si nos negamos el contacto con la vida que nos rodea y su canto celestial, nos vamos perdiendo de nosotros mismos, y buscamos desesperados a qué aferrarnos empezando así la historia de los apegos. Los apegos nos hacen mucho daño, nos ocasionan mucho sufrimiento y miedo porque todo lo externo se puede perder.

¿Quién eres? No te definas nunca por tus limitaciones, debilidades o vicios, Tú no eres nada de eso. Tú eres la Conciencia, eres uno con el Eterno. Las limitaciones y debilidades, los instintos y las pasiones están inscritas en la sustancia que has tomado para transformarla. Tú eres el Alma y tu camino es hacia tu Ser Interno. Eres una gota del Océano de la Divinidad que se ha separado por un instante pero que una vez más se fundirá con la Totalidad en esa gran Unidad

Es evidente que esta fusión con lo Divino no puede hacerse rápidamente. Puede aún tomar muchas vidas, pero esa es la dirección y cuando se tiene la dirección correcta, tarde o temprano se llegará a la meta.

Muchas vece me pregunté el por qué al ver la belleza de la naturaleza como lo puede ser una quebrada, un río, una montaña, un bello amanecer o un atardecer, la luna, las estrellas y tantas cosas bellas que día a día la naturaleza nos ofrece, nos sentimos felices, sentimos un gozo muy sutil. Observando mi interior me di cuenta de que es algo parecido a cuando uno retorna a su hogar después de un largo viaje. Creo que el gozo que se siente al ver la belleza natural que nos rodea es que de alguna manera nos estamos viendo a nosotros mismos en la bendita y profunda unidad que a todos nos contiene. La gotita de agua mira las maravillas del océano y se da cuenta que ella es parte y también todo el océano porque no hay distancias, ni diferencias, ni separaciones entre una gota y otra. Porque al fundirse con la inmensidad, uno es la inmensidad. Sí, conocerse es fundirse en la inmensidad de Dios.

Encontrar el sentido de la vida equivale a encontrar un elemento que solo el mundo divino puede dar. No lo busques en el trabajo, en la familia, en los amores humanos porque solo lo encuentras cuando participas del trabajo celestial destinado a transformar este mundo en un paraíso. El sentido de la vida no lo da el trabajar para el bien personal, el sentido de la vida se encuentra cuando servimos y trabajamos para que se cumpla el Pan de Dios en la Tierra porque es también nuestro Plan.

Busquemos la ayuda de la Madre Divina para que podamos ser en espíritu y en verdad lo que somos, y tomando la dirección correcta sentir a cada paso de la existencia ese gozo especial que da el contacto con lo divino. La madre nos ayuda ofreciéndonos un espectáculo de belleza sin igual todos los días en las infinitas manifestaciones de la naturaleza. Cultiva el asombro, aprende a maravillarte ante la belleza de una flor, toma conciencia de la vida abundante que te rodea y reconócete en ella.

Nuestra vida moderna nos ha hecho rudos, como si la piel se hubiera curtido y no permite que las ondas celestiales nos atraviesen. Trabajemos para desarrollar la sensibilidad y retomar la comunicación con el mundo que nos rodea. Un mundo mágico, sorprendente, bello.

Como la vida es como se la percibe, si ves la belleza, ella entra en tu vida y la hace bella. La percepción es la puerta por donde todo entra. ¿Qué ves? En eso te conviertes. No te enfoques en lo grotesco, lo prosaico, lo vulgar. Llena tu vida de cosas bellas utilizando inteligentemente el poder de percibir. Sé selectivo y no permitas que la fealdad te penetre. Al meditar invita a las criaturas celestiales, a los ángeles a que llenen todos los espacios de tu vida. Ellos responden y cuando ven que tu intención es servir a la Voluntad Divina ellos cooperan contigo porque ellos también tienen la misma intención.

Tu vida es tu poema. Que ese poema sea un canto de alabanza al Creador y su creación. Lo deseo de corazón.

Con profundo amor,

Carmen Santiago 

 

Virgo 2007

Cuando percibimos lo que nos rodea, desde nuestro mundo interior, la existencia se llena de significado porque la vivimos como consecuencia del movimiento interno en el que cada uno de nosotros participa conscientemente. Cuando vemos sólo su apariencia externa se nos hace ajena y nos da la impresión que no nos deja elección. Se convierte en un sucederse de acontecimientos  y cosas desconectadas, en donde el sentido trágico de la vida se agudiza y las emociones destructivas caminan por todas partes.

Nuestro mundo moderno se ha especializado en propiciar este estado de cosas al proponer el materialismo como forma de vida. En tiempos de la revolución industrial, el ser humano pasó a valorarse, no por lo que era sino por lo que producía. Luego pasamos a valorarlo por su poder de consumir. Mientras mas consumo, más rico soy. Pero el consumo, que está basado en cosas ajenas al mundo interno, nunca satisface la verdadera necesidad humana. Entonces se desea consumir cada día más para llenar el vacío que dejan las cosas materiales, una vez se tienen.

Este estado de cosas, tan común en nuestros días, se agrava porque inventamos el crédito que permite el consumo sin tener los recursos para obtener el objeto del deseo. Y así llegamos al estado actual de la mayoría de los ciudadanos de las grandes, y no tan grandes, ciudades del mundo en donde se trabaja para pagar deudas.

¿Qué sucede? Hemos perdido el sentido de la existencia dejando de lado  “el ser” para vivir en “el tener”. Y buscamos la felicidad en donde no está. Las cosas nunca podrán ocupar el lugar de nuestra conciencia, del alma, de lo que somos en verdad. Cuando negamos nuestro verdadero espacio, nos quedamos sin base, sin raíces. El verdadero ser humano es como un árbol, sólo que al revés. Sus raíces están enraizadas en las más altas esferas de la vida y su copa está abajo, en el mundo material, en donde se expresa como ramas, hojas, flores y frutos.

Lo mismo que le sucede al árbol, cuando no recibe el alimento a través de sus raíces, las ramas y las hojas se debilitan y se marchitan y no podemos dar flores y frutos, solo producimos hojas secas. Así, sin base que nos sostenga, vamos sin rumbo creyendo que lo que buscamos está en el mundo material sin darnos cuenta que nos buscamos a nosotros mismos porque, como dijo el Maestro Jesús, somos “la sal” de la tierra.

Buscamos el sabor de las cosas, eso imponderable que le da gozo a la existencia, y eso sólo se haya en el espíritu y somos, precisamente nosotros, portadores del espíritu, los que le damos ese sabor a todas las cosas materiales.

No podemos vivir sino desde nosotros mismos. La percepción es desde cada uno y cada uno percibe de acuerdo a lo que es. Cuando me desconozco en lo que realmente soy, cuando no me doy cuenta que soy el pensador, el alma que habita una personalidad y me confundo y me creo que soy el instrumento, todo se invierte, las raíces se vuelven hacia abajo y por más que luche, y por más que me esfuerce no podré alimentarme adecuadamente, porque “mi reino no es de este mundo…” y poco a poco languideceré hasta morir. Y la muerte llega, no la física, sino la muerte interna. El ser humano entra en lo que podríamos llamar un vacío existencial.

Como nuestro mundo materialista y su economía de mercado necesita con-sumidores para poder permanecer vigente, los produce, utilizando toda la tecnología y el conocimiento moderno de la mente humana y sus procesos de percepción. Y el problema se agudiza porque estamos expuestos a un bombardeo de propaganda para convencernos de que la felicidad está en el tener. Y como no es verdad, cada día crece más y más la infelicidad en la población con su conocida secuela de enfermedades.

Ante cualquier problema que se nos presente, la mirada siempre es hacia adentro porque allí está nuestra fuerza y nuestro poder. Pero no esperes a que lleguen los problemas, comienza desde ya. Toma tiempo para introducirte en ti mismo y quédate contigo por unos instantes. Promueve la mirada interna, todos los días, porque todos los días el árbol de tu vida tiene que alimentarse. Si tu base está adentro, en tu mundo interior, es desde ese lugar desde donde puedes enfrentar los retos que te presenta la existencia. La cuestión no es tener o no problemas sino tener la fuerza de solucionarlos y cuando no es posible, poder vivir y lograr un grado de felicidad a pesar de lo que pueda estar sucediendo.

Cuando percibes tu interior, toda tu vida cambia. Es probable que las cosas externas permanezcan iguales, pero como has cambiado internamente fortaleciendo tus raíces, lo percibes de una manera diferente y todo cambia simplemente porque cambió tu percepción.

Adentro muy adentro está todo lo que buscas. Porque te busc